#Coincidencias

«Siempre me han maravillado esas armonías, esas extraordinarias #Coincidencias del destino que de cuando en cuando la vida nos otorga cuando se pone magnánima, y hacen que, en la enormidad del mundo, se junten con provecho dos seres de difícil adaptabilidad». Estas palabras las escribe Rosa Montero en La ridícula idea de no volver a verte en relación a la protagonista, Marie Curie, y su marido, Pierre Curie. Muestran una reflexión recurrente a lo largo de la obra sobre la fuerza de las coincidencias, ese espontáneo chisporroteo de la experiencia vital que conecta mundos alejados ante tus propias narices. Para Montero, las coincidencias son habituales y comunes en el cosmos literario, pero, a veces, escapan a él, lo que hace de ellas un concepto complejo: una palabra clave, que, además, es de las más citadas en el mencionado libro. 

Yo llegué a ese libro por pura coincidencia y resultó, en sí mismo, otra nueva y atractiva coincidencia que abrió paso a muchas más. Recientemente había reseñado la primera novela de Rosa Montero y me animé a acudir a la conferencia que dio el pasado 25 de febrero en la biblioteca María Moliner de Orihuela. En la puerta, un librero avispado puso a la venta una mesa repleta de libros de la autora, muchos de ellos en edición de bolsillo. También me animé a comprar uno y, en concreto, quizá por la sugestión que en mí producía el título sin conocer nada de su contenido, La ridícula idea de no volver a verte. La primera gran coincidencia se produjo cuando resultó ser una de las obras más celebradas del amplio legado de la escritora y, sobre todo, cuando la conferencia giró en torno a las grandes preguntas que en ella Rosa Montero se hace e intenta dar respuesta. La raíz de esta última conexión quizá vino por tratarse del libro que el conductor del acto, el profesor y escritor alicantino José Luis Ferris, ha elegido como lectura obligatoria para sus alumnos del Grado en Periodismo y que las preguntas que este hizo a la periodista rondaran su contenido. 

Leerlo a posteriori fue, por tanto, seguir disfrutando de la magnífica palabra oral de Rosa Montero en la intimidad de la lectura reposada y, a su vez, continuar descubriendo nuevos frentes para la reflexión, como puede ser el de la culpabilidad obligada de la mujer, la debilidad de los hombres o la tediosa herencia moral de honrar al padre. Temas estos sobre los que la escritora ahonda en su descubrimiento de la figura de la científica polaca Marie Curie, cuya vida y formas de afrontarla guardan muchas #Coincidencias con las de la propia Montero, desde el fallecimiento del marido a la rebeldía contra las imposiciones machistas en toda coexistencia social. Esos temas vienen recogidos a lo largo de la obra en forma de hashtag o etiqueta y reunidos en un índice onomástico peculiar, original y útil (pese a su impertinencia en lo ortográfico).

De La ridícula idea de no volver a verte, el caminar de la vida me llevó a Señora de rojo sobre fondo gris, de Miguel Delibes. Desconocedor de su argumento, me adentré en ella ante la gira teatral de la obra homónima protagonizada por José Sacristán. Y de nuevo, la coincidencia. La novela, como sucede con la Rosa Montero de La ridícula idea (que a su vez es escritora y narradora de su propia vida), presenta un narrador autodiegético que expresa la experiencia vital de otro personaje, su esposa, la señora de rojo que un día fue pintada sobre fondo gris por uno de sus amigos. En paralelo a La rídicula idea, la obra de Delibes muestra la descripción de la cónyuge que muere atacada por el cáncer. La personalidad de la esposa, su manera de vivir, y también de morir, muestran al narrador la realidad de su universo, la relevancia del motor que lo movía y que la enfermedad terminó apagando. En fin, pura coincidencia. 

Entonces experimenté, por primera vez, una rara invalidez y le dije torpemente: Habíamos soñado con envejecer juntos. Algo le irritó; me echó encima su pesada mirada miope con manifiesta arrogancia: Olvídalo, dijo. Las mujeres como Ana no tienen derecho a envejecer.
 La ridícula idea de no volver a verte, Rosa Montero, Seix Barral, 2013.









 Señora de rojo sobre fondo gris, Miguel Delibes, Austral, 1991.

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